Desempleo, Basura y anhelos
Este río está casi muerto
Cercado por el concreto
Algunas garzas e iguanas,
Ningún pez, habitan su lecho
Demasiada gente
Exceso de urbanismo
Demasiada ambición
Demasiada falta de tiempo
Lo han convertido en alcantarilla
Cañería de ciudad
Cuando haya muerto
Lo momificarán con cal y cemento
Para que hace falta un río
Si lo que necesitamos es un tubo
Que excrete lejos
Lo que no es molesto
Lo que no queremos
Como esos rostros ajenos
Que nos estorban el paso
Hacia más de lo mismo de siempre
Más o menos, yo estoy casi de acuerdo
Necesitamos vías de desagüe
No inundaciones.
Puentes y más puentes
Pero a veces sueño
Corocoras rojas y negras
Pero a veces deseo
Terecayes, babas y bagres
Me parece demasiado chévere
Una alberca comunal
Con parque y todo
Vendedores de cotufas
Perros calientes y helados
Malandros y policías razonables
Gorditas simpáticas
En traje de baño
Hay otras necesidades, estoy de acuerdo
Pero a veces sueño
Una rivera de mangos
Que se pudieran robar
Y no se lo diríamos a los extranjeros
Porque serían de los niños nuestros
Solo de ellos y los pajaritos
En secreto
A veces me pongo necio
Con las rimas fáciles
Los sueños de pendejo
Los proyectos frágiles
Mientras las arterias de la ciudad
Palpitan lento
Escleróticas de un barro
Hecho con todo lo que tenemos en exceso
VABM Miércoles, 29 de Agosto de 2007
To compare the mother sea against a bubble and against all of her foam. To even talk about the sand and ice of the dark seas of nebulae. To confess the curative effects of beer on my feelings about my reasons to be. If there is one, and about my performance or my lack of. To tell my love I’m still in love and always will be, normal interruptions in between. This blog is for
miércoles, 29 de agosto de 2007
jueves, 23 de agosto de 2007
La cascada de la reina
La cascada de la reina
Sé de un río vertical que cae por la falda de una montaña, que pareciera que sueña.
Sé del jabón de su musgo en la lluvia.
Sé del polvo marrón que en las manos deja la sequía, cuando la asola la tristeza.
Si hay una unidad para medir la velocidad con que la vida nos pasa
Es la de los silentes hilos de lluvia.
Intermedios entre la cascada turbulenta y la espesa humedad que pegajosamente se desliza por la piedra.
Rumbo a las vasijas con que la esperan los devotos de la virgen y la reina.
Que llenan el lugar de promesas, ofrendas, súplicas, colillas y botellas.
Me gustaría saber el primer nombre de la divinidad que habita este pezón de la tierra.
Esta teta que mana leche espesa cuando el sol la seca.
Cuando dura más de un mes sin que venga la esencia destilada de mar a descargarle la estática a esta montaña bella
Me gustaría saber por lo menos como suena
He visto algunas puntas de flecha
Algunos filos que el tiempo no mella
Que me hablan de cacerías o peleas
Algunas caracolas, algunas ofrendas
Demasiado cerca de la cumbre para ser coincidencia
Que me hablan de un amor viejo
De un asombro que continúa
De una atracción magnética por esta montaña feral
Rodeada hoy por la urbana selva.
VABM 23 de agosto de 2007
domingo, 12 de agosto de 2007
La Muerta Bella
La Muerta Bella
Quienes habitan las vertientes
De los ríos salvajes
Se habitúan a la tragedia
De la inundación
Que desborda riveras
Con la fría agua negra de la desolación
Y victimas empantanadas
Que pronto apestan
Todos los ríos oscuros
Son cajas cerradas
Donde se guardan secretos,
Maravillas y miserias.
Algunos encubren secretos
Que envenenarían la tierra
No sé si víctima
O baja
O pérdida
O tragedia
O coincidencia
No sé si estaba o era.
Lavada de dolor y pasión
Yo vi a la muerta bella
Flotaba debajo de la lechuguilla
Y sus flores color violeta
Que clamaban por abejas.
Las sardinitas deshilachaban
La carne limpia de sangre
De sus heridas abiertas
Era blanca de tierra fría
Lo sé por su chaqueta,
Por su cabellera
Que oscilaba como aleta.
Transitaba la ruta del manatí,
La de la sirena
Algunas veces visita mis sueños
Me hace advertencias
Me anuncia descubrimientos
Pero no la entiendo
Como a algunas piedras
Grabadas con tortugas, lunas,
Peces y estrellas
Como a algunos autores
De los que solo aprecio
Algunos pocos versos
Pero que frecuentemente releo
Apremiado por una sospecha,
Por una esperanza que no me deja
VABM Domingo, 12 de Agosto de 2007
Quienes habitan las vertientes
De los ríos salvajes
Se habitúan a la tragedia
De la inundación
Que desborda riveras
Con la fría agua negra de la desolación
Y victimas empantanadas
Que pronto apestan
Todos los ríos oscuros
Son cajas cerradas
Donde se guardan secretos,
Maravillas y miserias.
Algunos encubren secretos
Que envenenarían la tierra
No sé si víctima
O baja
O pérdida
O tragedia
O coincidencia
No sé si estaba o era.
Lavada de dolor y pasión
Yo vi a la muerta bella
Flotaba debajo de la lechuguilla
Y sus flores color violeta
Que clamaban por abejas.
Las sardinitas deshilachaban
La carne limpia de sangre
De sus heridas abiertas
Era blanca de tierra fría
Lo sé por su chaqueta,
Por su cabellera
Que oscilaba como aleta.
Transitaba la ruta del manatí,
La de la sirena
Algunas veces visita mis sueños
Me hace advertencias
Me anuncia descubrimientos
Pero no la entiendo
Como a algunas piedras
Grabadas con tortugas, lunas,
Peces y estrellas
Como a algunos autores
De los que solo aprecio
Algunos pocos versos
Pero que frecuentemente releo
Apremiado por una sospecha,
Por una esperanza que no me deja
VABM Domingo, 12 de Agosto de 2007
miércoles, 1 de agosto de 2007
La Soldadera
La Soldadera
Pasó el tropel de caballos y banderas
Atrás iba la soldadera
Negrita como la tierra buena
Con su pañoleta roja
Que la moda recuerda
Cada cierta época
Quien va a la guerra
Quien si no ella
Pasó el general
Prócer de la independencia
Pero ella no se acostumbró a la paz
Porque en esta tierra
Lo que se da es maleza,
Mulatos flojos
Y vacas ajenas
Quien va a cocinar
Quien si no ella
Llegó otra guerra
Con máquinas nuevas
Y ella generando arepas
Con esas manos llenas de venas
Que saben sembrar, deshojar,
Desgranar, pilar, amasar, asar y servir
Y mandar al cielo de los godos
Con un crac de vértebras
Quien va a curar
Quien si no ella
He visto en algunas marchas y protestas
A la que debe ser su tataranieta
Combinaba la pañoleta
Con una franela
Cocina en una escuela
Se queja de que sus muchachos
Dan mucha guerra
Quien va a sembrar
Quien sino ella
El largo grito mudo de su camino
Llega hasta Eva
Lleno más de resignación e inmediatez
Que de sacrificio e ilusión
Me gusta pensar en ella
Como la abuela de mi abuela
Quien va criar [crear]
Quien sino ella
VABM miércoles, 01 de agosto de 2007
jueves, 26 de julio de 2007
Donde vivo
Donde vivo
Me amanece desde el Caribe
Detrás de la cumbre, desde abajo,
el sol proyecta con sus rayos
en la bruma, en el cielo,
el perfil del Guaraira Repano.
El resplandor del mar y el verde
se degradan en sus flancos
El ojo de Dios sobre la pirámide
El magnetismo de la tierra
echando rayos
Chispas en la punta.
La montaña sagrada donde arde la zarza
Donde se asignan mandatos
Son imágenes que guardo
El sol me es cruzado
por una bandada de cotorras
que hizo escala en la terraza
del edificio donde queda
lo que llamo mi casa
Me parece un buen presagio
Salgo y por si acaso
me encomiendo al Dios que mira
a Caracas, algunas mañanas
A responder anuncios de trabajo,
de antemano, a otros reservados
Puestos para generar tráfico
Vender periódicos
Calmar a los gobernados
Hace rato el río humano
fluye por las arterias de la ciudad
La sangre que corrió por Guaicaipuro y Chacao
La de sus descendientes
La que llegó de otros lados
Hace rato se persignaron
Antes de salir para el trabajo
El estafador y el estafado
El patrón y el empleado
El criminal y la víctima
Los habituales y los recién llegados
Todos los que aún estamos
En el ascensor, frente al espejo
Una chica bella afila su peinado
Y su sonrisa.
Busca empleo, marido, novio o lo que sea
Hoy tiene prisa
En un abasto
bajo un toldo Azul y blanco
alguien acomoda mangos.
La parte magullada abajo
Creo que le quitaré a mi CV
Unos tres o cuatro años.
Parece que será otro día normal
En la ciudad donde vivo
Vigilado por un ojo que emite rayos
Que pesar de algunas nubes y pájaros
En todo momento
Ve todo
Desde todos a lados
Probablemente lo mismo pasa
en todos lados
Aunque sin montañas tan bellas
Y sin desayunos de cachapas
con queso de mano
y jugo de mango
VABM Jueves, 26 de Julio de 2007
Me amanece desde el Caribe
Detrás de la cumbre, desde abajo,
el sol proyecta con sus rayos
en la bruma, en el cielo,
el perfil del Guaraira Repano.
El resplandor del mar y el verde
se degradan en sus flancos
El ojo de Dios sobre la pirámide
El magnetismo de la tierra
echando rayos
Chispas en la punta.
La montaña sagrada donde arde la zarza
Donde se asignan mandatos
Son imágenes que guardo
El sol me es cruzado
por una bandada de cotorras
que hizo escala en la terraza
del edificio donde queda
lo que llamo mi casa
Me parece un buen presagio
Salgo y por si acaso
me encomiendo al Dios que mira
a Caracas, algunas mañanas
A responder anuncios de trabajo,
de antemano, a otros reservados
Puestos para generar tráfico
Vender periódicos
Calmar a los gobernados
Hace rato el río humano
fluye por las arterias de la ciudad
La sangre que corrió por Guaicaipuro y Chacao
La de sus descendientes
La que llegó de otros lados
Hace rato se persignaron
Antes de salir para el trabajo
El estafador y el estafado
El patrón y el empleado
El criminal y la víctima
Los habituales y los recién llegados
Todos los que aún estamos
En el ascensor, frente al espejo
Una chica bella afila su peinado
Y su sonrisa.
Busca empleo, marido, novio o lo que sea
Hoy tiene prisa
En un abasto
bajo un toldo Azul y blanco
alguien acomoda mangos.
La parte magullada abajo
Creo que le quitaré a mi CV
Unos tres o cuatro años.
Parece que será otro día normal
En la ciudad donde vivo
Vigilado por un ojo que emite rayos
Que pesar de algunas nubes y pájaros
En todo momento
Ve todo
Desde todos a lados
Probablemente lo mismo pasa
en todos lados
Aunque sin montañas tan bellas
Y sin desayunos de cachapas
con queso de mano
y jugo de mango
VABM Jueves, 26 de Julio de 2007
lunes, 16 de julio de 2007
El moteado tigre verde de la selva
El moteado tigre verde de la selva
Yo, Hcian Chu, durante las muchas lunas de más de cincuenta años, he realizado todas las tareas que le sería impropio realizar a mi amo, las que le distraerían al realizar su obra en búsqueda de la gloria y las que le resultarían aburridas.
He hecho lo que estaba a mi alcance ayudado por sus medios, para hacer su labor placentera y cómoda.
El dragón del palacio del desierto es un gorrión pichón comparado con el vuelo del amo de mi amo, aun a él, le es vedado mirarlo comer.
El amo del amo de mi amo, es el dragón que lleva la tempestad de agua al océano del este y la de arena al desierto del oeste.
Cada ocho años, los guerreros de la tierra del amo de mi amo, en combates de mil caballos y banderas, competimos por el honor de ejecutar sus designios y comandar sus tropas.
Cinco veces mi maestro y yo hemos cruzado los postes de la nobleza antes de todos los demás, más de veinte y cinco lunas hace ya, de la que sabemos fue nuestra última competencia.
Liberar en un instante leve y con honor al marcado por el dolor, el oprobio, la condena, la tara, la enfermedad, el desequilibrio de los sentimientos, el hastío, el repudio o por un designio del emperador es su noble labor.
Eliminar la vejez y liberar al oprimido, de dos modos, también.
Sus designios son inapelables, sus métodos oscuros e infalibles, su misericordia fatalmente definitiva.
Para quienes son arrojados por el infalible destino, al comercio del arte del uso del acero de mi maestro, la sola visión primera de mi amo, es el inicio de la supresión definitiva de la humillación, el desprecio y cualquier tipo de sufrimiento. La búsqueda de la paz es el motivo principal del requerimiento de sus servicios. Solo los reos de más alto rango pueden aspirar a sus servicios y siempre son muy pocos los afortunados que consiguen su contrato.
Más numerosos son sus servicios por piedad, desligados del banal metal amarillo que enloquece por igual a los poderosos y los mendigos, a cuya labor de administración él jamás se ha rebajado.
Las recompensas del emperador han sido siempre nuestra mayor fuente de satisfacciones e ingresos.
Resplandor fugaz que libera, certero rayo rojo, blanco diente del blanco tigre del norte, amarillo resplandor del amarillo tigre del sur, podador de senderos. Son solo algunos de los muchos títulos que lo adornan y describen.
Durante más de quinientas lunas le he preparado más de cien espantamoscas con los mejores caballos de la estepa.
Las bárbaras naciones allende el mar que bordea el sur de la tierra, proporcionaron la piel del fénix que no vuela, para su cesta.
La hélice del arpón del leviatán blanco del helado mar del norte, el marfil de su sello.
Los más afortunados mineros encuentran los materiales apropiados para construir sus implementos.
Solo la piel del leopardo blanco, es apropiada para ser marcada por sus sellos.
De un camello blanco solo algunos, muy pocos, pelos sirven para su pinceles.
De lo más profundo del mar, la selva, el desierto y las minas provienen los materiales para sus tintas.
Solo la mejor madera le sirve a él, que es conocedor de semillas y flores.
En las muchas forjas que ahúman la capital del imperio, los más selectos joyeros esfuerzan sus talentos en sus aceros y bronces.
El filo reverberante de sus aceros es mi obsesión, su veste toda, es parte importante de mi labor.
Consolar, preparar y atender deudos y clientes, antes y después del servicio de su arte, forma parte también de ella.
Así como procurar y aprobar su comida y bebida y disponer de los restos. Dar acceso a él, solo a quienes las circunstancias y sus deseos sean apropiados.
Darle la noticia necesaria en el momento oportuno.
Pulir los no pocos errores de la forma de sus signos, debidos a su desdén por la ortografía o al hastío o a la falta de tiempo.
Nunca he compartido, lo que me parece su excesivo, amor por los caballos. Me asombran aún sus sencillos gustos por su carne cruda, leche y sangre. Su tolerancia con las incultas frutas y semillas de la selva.
Su desprecio por los perros.
Su paciencia con los gatos, que tolera aun cerca de sus platos.
Solo una inteligencia superior como la suya puede calificar de monótono al mar y no quedar en ridículo.
Me confieso incapaz de tomar en serio, mucho menos amar, a las flacas mujeres por las que tiene preferencia, que acumula más que colecciona.
Solo una vez me ha mirado con asombro y asco, fue una vez que aprobé para su almuerzo, corazón de leviatán azul, pulpo y calamar.
Ambos hemos encontrado tiempo suficiente para levantar varias familias y juntar varios rebaños más de dos veces.
Cuando se alcanza cierta edad y se tienen suficientes medios, es más conveniente adquirir los rebaños ya crecidos.
Aunque se recuerde con más cariño la primera familia, el pequeño rebaño inicial, debido a que en la juventud los deseos son más fuertes para nublar la mente y se dispone de menos recursos.
Ambos somos abuelos varias veces, Cada quien nutre, cruza y poda el rebaño suyo buscando su ideal favorito.
De nuestros rebaños han salido solo tres participantes en la competencia, nunca han llegado entre los primeros diez aún. Ninguno ha llegado con su esclavo.
Ninguno de los hijos de mi maestro, ni de los míos, ha dado indicios del talento o la fuerza que se requieren para practicar con éxito su arte y su afición.
Ambos detestamos la decrepitud, la decadencia que sigue a la plenitud de fuerza.
Mi placer con él, es verlo decorar pieles con signos que tratan de apresar la infinitud del mundo en un signo, ambos sabemos que eso no es posible.
Atribuye esta imposibilidad a lo lento de la reproducción de los animales que le proveen de pieles, con la suficiente categoría para sus pinceles y sellos.
Y a lo pesado de los signos que heredó, que le hacen lenta la invención de palabras nuevas.
También reconoce lo banal de dicha tarea ya que una vez creado el signo, anularía al autor.
Y el paso siguiente sería enseñarlo a alguien, que seguramente sería aniquilado también por él.
También me ha dicho que el signo muta continuamente.
Solo aspiro a la aniquilación del signo, grita su frustración cuando está cansado.
Lo he visto buscar el signo del todo entre el caos de las hojas de los bosques y en el mar de hierba de las praderas.
Me ha dicho que debe estar escrito en hojas perennes, que debe volar como pájaro o nadar como pez entre algo que continuamente se renueve, que fluya y que siempre quede.
Que debe estar escrito con signos bárbaros y primitivos. También me ha dicho que el eco del signo ha sido grabado varias veces por el agua y la arena en las rocas.
Lo he acompañado a buscar ese reflejo en las rocas de la costa, de las orillas de ríos y lagos, y en los glaciares.
El rayo ha caído varias veces sobre las reproducciones de su ideograma del origen del trueno.
Su poema que clama por agua, pone sedientas manadas completas de ciervos. En un bosque de mangos, que hay en una de las islas de la mar cálida del sur, una manada de guacamayos prefiere para dormir, una palmera decorada con su símbolo del mango.
Los insectos, las hojas de árbol y las semillas, frecuentemente aparecen entre las pieles decoradas con sus aproximaciones a la selva.
Su estudio del quebrado vuelo de una mariposa amarilla cuando no hay casi viento, ha sido atacado frecuentemente por los azulejos.
La mar se agita violenta, cuando se lee cerca de ella en voz alta, su estudio del eterno retorno al sitio de origen, donde demuestra la futilidad del movimiento.
Estos éxitos parciales y algunos que no me ha dejado ver, lo han hecho feliz durante varios días completos, pero me ha ordenado la destrucción de todos sus documentos el día de su muerte, con la finalidad de quitar del camino de los continuadores de su afición, el estorbo sus experimentos fallidos, porque les pueden dar falsos indicios.
Ayer, por primera vez, su arte requirió un innoble segundo golpe. Hoy me ha mirado, he comprendido, he realizado en su rígida nuca la habitual ceremonia de preparación y limpieza y me espera feliz, durmiendo el cansancio que deja una obra de vida ajena a todas las miserias y tristezas.
Quiero pensar que siente lástima de mí, que nunca tendré ayudante y porque quizá a mi cuerpo le será ajeno el fuego que purifica y anula y terminará como alimento para los perros del cementerio, pero estoy seguro que confía en que he observado bien, he aprendido de él y estoy listo.
De las tareas dejadas inconclusas, solo la pacificación y reordenamiento de un pequeño reino del desierto le causa desasosiego, su familia paterna todavía impera ahí y el rey de allá ha desatendido algunos ruegos del emperador.
No he recibido aún su orden de iniciar el asedio, pero me ordenó hace tiempo tener los planes y las tropas listas.
Podríamos haber utilizado el premio de dicha campaña, para hacer experimentos con un nuevo acero flexible que se templa en una húmeda isla del este.
Hay allí una montaña que tiene un río de piedra fundida que quiere estudiar.
Estoy seguro de que la preparación y asedio habrían durado poco, de que en poco tiempo ese rey habría implorado el favor del arte de mi maestro.
Él me enseñó la tarea del asedio, usando como ejemplo la técnica del pájaro carpintero, cuando aun éramos niños y me enseñaba a cazar pájaros.
Me permitiré el honor de usar mi espada favorita con él, jamás se me ha alejado más de un brazo.
Mi daga me espera, ávida y paciente como en el amanecer antes de una competencia.
En alguna parte habrá unos postes, que lejanos nos asechen.
Hemos vivido nuestro tiempo completo.
Mañana no quedará nada nuestro, excepto lo que dejamos en el río de sangre que fluye de nosotros hacia nuestra descendencia, que siempre se diluye, atenúa y por mitades, recombinándose con resultados no predecibles a partir de la materia prima y las condiciones iníciales.
Escribo ahora que tengo tiempo y el derecho a ser nombrado, me he preparado más de quinientas lunas, estoy listo para mi más importante tarea.
Trasplanto al papel el contenido de la última piel que ha tatuado con sus signos que abarcan el universo, brevemente me pertenecerá de nuevo, pronto la aniquilaré junto con las demás.
En el idioma de mi provincia rural de la jungla del sur, reza:
En el rojo horizonte del oeste
Diariamente la arena parece se incendia
Pero allá es fría la arena
Solo de lejos [fugazmente]
La ilusoria belleza se aprecia
Sed lejos [No quedéis cerca]
Soy lo que, con el tiempo, ha tallado en un tributo que su padre aceptó de un rey de una tribu de la selva. Un regalo que le hicieron cuando cumplió diez años.
Su último sello, que me marca, proclama:
Hago el oficio del poeta y el ladino
Añado matices al significado de los signos
Resto, [mientras] el todo recombina [mezcla].
Solo, de la selva,
El moteado tigre verde
Que se alimenta de fieras y monstruos [Y mi amo]
Me significa [Es] peligro
Soy el león tornasol del desierto.
VABM Domingo, 15 de Julio de 2007
Para Edgar, mi hermano.
Para Edgar, mi hermano.
jueves, 12 de julio de 2007
Bertilda
Bertilda
Le debo a una viejita el hechizo de mi infancia
Con mezclas de cacao, leche de vaca, papelón, canela
Porciones secretas de vainilla, pimienta de cayena, clavos de olor,
Sarrapia y miel hecha con polen de flores de la selva
Como toda magia verdadera el secreto está en la técnica,
La materia prima. En las herramientas
Usaba batidor y cucharón de madera
Viejas ollas de barro quemadas por los años
Lavadas con jabón hecho con sebo animal
Su fuego procedía del árbol
No del gas, la electricidad, ni el rayo
Molía sus granos, cultivaba sus propias hierbas
Su yunque de negro basalto primigenio
A fuerza de aplastar plátanos adquirió con el uso
La curva apropiada a su fuerza
En totumas añejaba un picante que corroía el plástico
En frascos de vidrio verde escondía su miel
Una impávida destreza de verdugo compasivo con las aves
La acompañaba en la misma faena
Con los pescados que caían en sus manos
Tuvo suerte con los materiales de su obra:
Descarriados peces arrojados a los charcos de la orilla, por la crecida
La leche de la mazorca recién arrancada de la mata palpitantemente verde
Los huevos de la torcaz paloma morada
Carne fiada de res recién muerta
Frutos de los árboles que servían de cerca, de límite con la selva
Semillas aún sin nombre, recién traídas del monte
Queso cuajado entre sus dedos
De la tierra, el sol y el agua: Mangos, guamas, guayabas, curubas y pitahayas
Su estilo romántico le impidió el paso del costumbrista tamal a la barroca hallaca
Aunque inventó varios rellenos, fue solo precursora de la arepa rellena
Conocía el uso de la secreta yerba que expulsa la lombriz de interior del niño que no se lava las manos antes de sentarse a la mesa
El de la que cura el dolor de cabeza, el de muelas y la fiebre de la tristeza
Su don fue el arte de ser altiva, ajena a toda condescendencia con cualquier pobreza
Habitó la mar pacifica por donde fue de los Quimbayas, pero como ellos prefirió la montaña fresca, los valles con río grande incluido, el exceso del mar de maleza
Me hace mucha falta cuando me duele la cabeza, cuando necesito calma
Me buscó una universidad en Caracas con mi madre continuadora de su tarea
No le gustaban las carreras que daban en la universidad de allá, ni la violencia
Nunca la llamé por su nombre, creo que ahora puedo, ahora que medio la entiendo
VABM jueves, 12 de julio de 2007
viernes, 6 de julio de 2007
Pescando entre nubes de arena
Pescando entre nubes de arena
Tu mundo de corrientes aéreas
Alcatraz
Las profundidades que nadas
Pez
Me son ajenas
Este sedal con señuelo
Que asecha
Es solo mi anclaje
Con el planeta
Que da vueltas
Entre los mares de arena
De las nebulosas
Hay otras alas y escamas
Otras aletas
Vaporosas inteligencias
Que con otros órganos perciben
Simultáneamente
Millones de estrellas
Ojala también se vayan de pesca
Cuan ajeno le será
Mi laberinto casi bidimensional
De agua y piedra
Entre los hondos abismos
Que hay entre las estrellas
Algo se marea
Con el lento girar en espiral
De galaxias completas
VABM 12-Jun-2006
lunes, 25 de junio de 2007
De pasos y giros
De pasos y giros
Todo gira
Todo cambia
Gira la galaxia
Se desgastan las piedras
Del aura al ocaso
Cambiamos un poco
Girando días
Cambia el planeta
Nadie regresa al mismo lugar
No es el mismo quien regresa
Ojala la maraña de mis pasos
Se cruce otra vez con tu camino
Bebamos de nuevo el vino
De la amistad
Compartamos el pan y la sal
De la rutina carnal
Vigilo mis pasos
Premedito los giros
Buscando tu camino
Haciendo el mío
Pero es el Dios
de la oportunidad factible
El que convierte huellas
en caminos
Es la vida, es el tiempo
Lo que llena vacíos
Lo que decide destinos
El tuyo, el nuestro y el mío
Me habitué a tu cuerpo
Llegué a pensar que era mío
Me extirparon del pecho un órgano tuyo
Dí un mal paso, erré un giro
En un universo que pasa
En un solo sentido
En una galaxia que gira en espiral
Pienso en regresos
En reunir lo que fuimos
Regresar a donde estuvimos
A donde una vez se cruzaron
Dos e infinitos caminos
VABM lunes, 25 de junio de 2007
Todo gira
Todo cambia
Gira la galaxia
Se desgastan las piedras
Del aura al ocaso
Cambiamos un poco
Girando días
Cambia el planeta
Nadie regresa al mismo lugar
No es el mismo quien regresa
Ojala la maraña de mis pasos
Se cruce otra vez con tu camino
Bebamos de nuevo el vino
De la amistad
Compartamos el pan y la sal
De la rutina carnal
Vigilo mis pasos
Premedito los giros
Buscando tu camino
Haciendo el mío
Pero es el Dios
de la oportunidad factible
El que convierte huellas
en caminos
Es la vida, es el tiempo
Lo que llena vacíos
Lo que decide destinos
El tuyo, el nuestro y el mío
Me habitué a tu cuerpo
Llegué a pensar que era mío
Me extirparon del pecho un órgano tuyo
Dí un mal paso, erré un giro
En un universo que pasa
En un solo sentido
En una galaxia que gira en espiral
Pienso en regresos
En reunir lo que fuimos
Regresar a donde estuvimos
A donde una vez se cruzaron
Dos e infinitos caminos
VABM lunes, 25 de junio de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
Las mangas de Caracas
Las mangas de Caracas
Han vuelto las mangas
Las de miel y piña
El mango de bocado
El de hilacha
El manzano
La medicina dulce de la resina
La alegría descalza
La que empegostra y mancha
Bailando la música infinita de los botutos
Desde el fondo del mar de los Caribes
Cruzando el Guaraira Repano
La inmutable agua
Que sigue siendo
Que siempre ha sido
Ola, Espuma, Nube, Neblina, Cascada y Río
Entre la lluvia
Le anuncia a los Caracas
Que los mangos están listos
De esta cosecha llevo diez verdes
De los maduros espero llegar a diez kilos
Formalmente
Por medio de la presente
Le aviso a mi tribu
Pajarito y loros incluidos
Que la manga pintona de rojo y amarillo
De la rama más difícil
De la mata de mi vecino
Es únicamente mía
Y que tengo recibo
VABM lunes, 18 de junio de 2007
Han vuelto las mangas
Las de miel y piña
El mango de bocado
El de hilacha
El manzano
La medicina dulce de la resina
La alegría descalza
La que empegostra y mancha
Bailando la música infinita de los botutos
Desde el fondo del mar de los Caribes
Cruzando el Guaraira Repano
La inmutable agua
Que sigue siendo
Que siempre ha sido
Ola, Espuma, Nube, Neblina, Cascada y Río
Entre la lluvia
Le anuncia a los Caracas
Que los mangos están listos
De esta cosecha llevo diez verdes
De los maduros espero llegar a diez kilos
Formalmente
Por medio de la presente
Le aviso a mi tribu
Pajarito y loros incluidos
Que la manga pintona de rojo y amarillo
De la rama más difícil
De la mata de mi vecino
Es únicamente mía
Y que tengo recibo
VABM lunes, 18 de junio de 2007
lunes, 11 de junio de 2007
Medidas, Escalas y Pesas
Medidas, Escalas y Pesas
Aquí, ahora, a mi norte
La cordillera de la costa
Dilata las fronteras
De la convexa tierra
Caracas duerme
Muchos motores esperan
La mayoría de las estrellas
Se me aleja
Si el número de los soles
Es mayor que el de las piedras
De esta montaña bella
¿Cuán grande es mi tragedia?
¿Cuán lenta mi espera?
Si el corrosivo tiempo
Es solo una dirección
Hacia una sima negra
Si la naturaleza inventa
¿Cuán divertida es mi comedia?
¿Cuán honda mi tristeza?
Si no bastaría mi vida completa
Para solo enumerar
Tonos del verde
Grados del rosa
De esta barrera
Que me niega
Pudorosa, cerril
La picante, acre axila
De la Caribe mar reina
¿Cuan completa es mi soledad?
Si la simetría bilateral
Exige dos corazones
Monstruos de cuatro piernas
No sé. Yo solo derrocho papel
Mientras otros miden elipses
Calculan eclipses
Liberan países
Canturreo como limpiavidrios
A cuarenta pisos del piso
Mientras el telescopio
Ahonda abismos
El sol y la luna coinciden
Cada cierto tiempo
Ojala alguien relacione tamaños
Distancias. Saque conclusiones
Espero que alguien encuentre
La escala apropiada
Para estimar pérdidas
Tasar glorias, graduar bajezas
Para calcular la velocidad
Con que nos desgasta la vida
Compararla con la de la erosión
De esta montaña querida
La distancia, ay la distancia
Algunos amores se expanden con el universo
Mientras más lejos nos quedan
Más rápido se nos alejan
VABM lunes, 11 de junio de 2007
A la memoria de Ulrich von Liechtenstein (1200-1275)
A la memoria de Ulrich von Liechtenstein (1200-1275)
viernes, 25 de mayo de 2007
Río de cemento
Río de cemento
Creo haber caminado ya
La totalidad de las aceras
Que son frontera de esta calle
Que parece llegar a las estrellas
Cuando coinciden en ella
Una colina, la luna y cierta constelación
Creo haberlas caminado ambas
Varias veces, de ida y vuelta.
Lo confieso no sin cierto estupor
Esta calle serpentea, repta quieta
La distancia que hay
Entre las rurales afueras
Donde campestremente
Se inicia la cosmopolita capital,
Y una cañería que acrecienta el mar
Con las aguas servidas de un restaurante
Donde venden ostras frescas de verdad
He visto a esta sierpe picar veloz,
Esperar paciente,
Tragarse edificios enteros.
Equiparse de semáforos, ambulancias,
Cámaras y controladoras de tráfico.
Como máquina poderosa e inocente
La he visto terminar vidas
Eficaz y eficientemente,
Ensañarse con los imprudentes
Algunos la usan como arma
Cleopatra la hubiera preferido
La miseria le empuja
montones de aturdidos
Si no me diera vergüenza
Si el cemento no fraguara
Si la olas y las mareas
pudieran ser de gente
Si el asfalto se pudiera nadar
Me declararía descubridor
Del río de la avenida siete
Tomaría posesión de el
En nombre de la reina.
Le pagaría el sueldo
del verdugo real
y el del perrero
Pero de este río solo me pertenece,
Más tenue que estela de la mar,
La caótica línea de mis pasos
Empujados por la necesidad,
La curiosidad, la obligación,
El ocio, el hastío y otros motivos
Cuando vean a un viejo
Vagar indolente por la autopista siete,
Esperar pacientemente una nueva luz verde,
Mirar para ambos lados varias veces,
Cruzarla rápidamente
Pregúntenle por mí,
Puede que sea yo mismo
Y si buscan ostras, conozco un sitio
Donde las venden recién arrancadas
De un tubo inmenso
VABM viernes, 25 de mayo de 2007
Creo haber caminado ya
La totalidad de las aceras
Que son frontera de esta calle
Que parece llegar a las estrellas
Cuando coinciden en ella
Una colina, la luna y cierta constelación
Creo haberlas caminado ambas
Varias veces, de ida y vuelta.
Lo confieso no sin cierto estupor
Esta calle serpentea, repta quieta
La distancia que hay
Entre las rurales afueras
Donde campestremente
Se inicia la cosmopolita capital,
Y una cañería que acrecienta el mar
Con las aguas servidas de un restaurante
Donde venden ostras frescas de verdad
He visto a esta sierpe picar veloz,
Esperar paciente,
Tragarse edificios enteros.
Equiparse de semáforos, ambulancias,
Cámaras y controladoras de tráfico.
Como máquina poderosa e inocente
La he visto terminar vidas
Eficaz y eficientemente,
Ensañarse con los imprudentes
Algunos la usan como arma
Cleopatra la hubiera preferido
La miseria le empuja
montones de aturdidos
Si no me diera vergüenza
Si el cemento no fraguara
Si la olas y las mareas
pudieran ser de gente
Si el asfalto se pudiera nadar
Me declararía descubridor
Del río de la avenida siete
Tomaría posesión de el
En nombre de la reina.
Le pagaría el sueldo
del verdugo real
y el del perrero
Pero de este río solo me pertenece,
Más tenue que estela de la mar,
La caótica línea de mis pasos
Empujados por la necesidad,
La curiosidad, la obligación,
El ocio, el hastío y otros motivos
Cuando vean a un viejo
Vagar indolente por la autopista siete,
Esperar pacientemente una nueva luz verde,
Mirar para ambos lados varias veces,
Cruzarla rápidamente
Pregúntenle por mí,
Puede que sea yo mismo
Y si buscan ostras, conozco un sitio
Donde las venden recién arrancadas
De un tubo inmenso
VABM viernes, 25 de mayo de 2007
miércoles, 23 de mayo de 2007
Por Esas y Esos
Por Esas y Esos
Quienes confrontan la muerte,
La tragedia, el dolor y la miseria
Amando especies completas
Reinos, phyla, países
Y hasta planetas enteros,
Disputándoles especímenes
En efímeras victorias
A la naturaleza y la estupidez
Esos y esas son oro entre la arena
¡Por esa gente brindo ¡
Aquellos a quienes les es propia
La simpatía y el cariño,
La alegría y la belleza.
Y nos las muestran
Donde solo vemos fealdad y tristeza.
Esa gente es acero de otro planeta
Arco iris en el smog
¡Brindo por ellas y ellos ¡
Aquellos a quienes repugna la injusticia
Así les convenga
Y no se cansan
Y buscan al abuso
Para invitarlo a otra pelea
Esos son como piedra de imán
Aflorando en la tierra
¡A su salud ¡
Por esos curiosos metódicos (Estudiosos)
Demoledores de la verdad
Temporalmente establecida
Los dotados con la duda creadora
Que encuentran Peros, Cómos y Porqués
Y nos los enseñan
¡Por esos que son cristal que crece, brindo ¡
Por los que construyen, mantienen y arreglan
Los que disfrutan tanto o más
La siembra que la cosecha
Por los que optimizan
Para que alcance más para más gente
Esos que son esmeralda verde
¡Hasta el fondo amigas y amigos ¡
Por los benditos con humildad
Los inmunes a la maldad y la envidia
Los ajenos a la mezquindad
Los que tienen el don del perdón
Que son piedra de quebrada
Que hace cantar al agua
¡Por esos otra ¡ ¡Hic!
Por los que cantan poemas
Inventan recetas y dietas sabrosas
Escenas irreales
Por los que descubren caretas
Etcétera, Etcétera.
Podría embriagarme por esos y esas
Y mucha gente más que no se rinde
Ni deja rendirse a los demás
¡A su salud, amigas y amigos ¡
Yo barro dócil y cansado
Al que no le rinde el sueldo
Confieso ver diamantes
Solo en mis amores
Sospechosamente todos familia
Proteger y educarlos solo a ellos
Padecer orgullo por ellos
Ser solo comprensivo
Con los defectos míos
¡Brindo por ellos ¡
VABM Miércoles, 23 de Mayo de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
El cuento de la calavera peluda
El cuento de la calavera peluda
Cuando niño
En el cementerio del pueblo
Donde nací hace tiempo
La tapa del osario común
Tenía huecos
Un día me asomé
Por uno de ellos
Y vi la calavera peluda
No me asusté
Pero aún no se me olvida
Impertérrita, íngrima, aún era
Nostálgica de la cortesía
Jugaba loca
Un juego de telas
Y trocitos de madera
No puedo decir que estaba sola
Estaba acompañada
Pero incomprendida
Los muertos no sienten
Pero por ahora podemos imaginar
La vergüenza de la miseria
El pudor de los condenados
El asombro ante tanto desperdicio
De lo que nos es vital
La falsa solidaridad de los derrotados, Etc.
Hay gente que le gusta pensar
Que algo perdura, queda
Que la calavera peluda
Eran los restos dejados por un alma inmortal
Ojala así sea
Quien soy yo
Para tratar semejantes temas
Reservados a mentes excelsas
No puedo asimilar semejante idea
Confortable y bella
Pero tengo mis dudas
Qué pasa si esa fémina
Mandó a dormir temprano a niños
Asustándolos con la leyenda
Que ahora se refiere también a ella
Qué tal si estamos condenados
A vagar por la gastada superficie
De este planeta
Versionado los mismos
Viejos poemas
Himnos al amor
Canciones a la guerra
Pasiones al fuego
Suspiros a la mar
Lágrimas a las nubes
Besos a la tierra
Como náufragos
Reinventando conjuros
Para aplacar la tormenta
Perdidos en el desierto
Buscando rutas en la arena
VABM jueves, 17 de mayo de 2007
miércoles, 16 de mayo de 2007
Ante los escalones del río sagrado
Ante los escalones del río sagrado
Este sol es el mismo
Que se ve en todos lados
Pero este es el río sagrado
Aquí el humo de los ritos funerarios
Lo hace más naranja, más lejano
La inmundicia llega al vertedero del mundo
Desciende unas piedras
Se lava, se rinde, sin despedirse
Se hunde en el fango sagrado
Con un horror cansado
Estoy en la parte más ancha
Del río por el que alguna vez
Ha corrido el agua de todos los demás
La sal de las cenizas
Tiene aquí una marina esperanza vana
Aquí también hay peces,
Curiosos rondando,
Los zamuros son blancos y flacos
Algunos encuentran joyas
En las cenizas de los muertos descuidados
Si existe el cielo
Solo las almas purificadas
Por este fuego, lo merecen
Si hay infierno
Este es el portal más apropiado
Los peces, los zamuros blancos y yo
Tratamos de no estorbarnos
Todos buscamos algo
Creemos no pertenecer al lugar
Pero no nos vamos
VABM Domingo, 31 de Julio del 2005
El río del pez dorado
El río del pez dorado
La rivera del río del pez dorado
Es de piedras romas como calaveras
En sus aguas los peces vuelan
Se deslizan, planean
Casi con plumas aletean
Los coletazos con que se alejan
De una mirada ávida o molesta.
Las aves casi le son ajenas
Pero además del río y sus peces
Pertenecen al pez dorado
Sus culebras, la espuma,
Las parejas que vienen a el
En procura de descendencia
Y los rapaces de su opulencia
En tylapias, bagres y aves
De sangre espesa
Las aguas del río del pez de oro
Se deben beber con urgencia
Sus peces se pueden comer
Bañarse en el no se recomienda
Pues deja en la piel una esencia
Que atrae al poder, la estupidez,
La avaricia, las mujeres frías
Y a los estudiantes de poesía
VABM 22/02/06
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